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ComaresComares

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COMARES

El núcleo de población está situado, en ligero declive, sobre la cresta de un monte escarpado, a 685 m de altitud. Dista 24 Km de Vélez y 35 de Málaga. El lugar está lleno de barrancos y caseríos y cortijos diseminados alrededor del monte. Su punto más alto es el cerro de Mazmúllar (721 m).
Baña el término el río Cueva, al que afluyen los arroyos Cútar, Fuente Delgada y Solano, secos en la mayor parte del año. El agua para el abastecimiento del pueblo procede de las fuentes llamadas Delgá, Gorda, Caño Seco y Maroto.

HISTORIA
El origen de su nombre se encuentra en el vocablo árabe Qumaris o Hins Comarix, que significa castillo en la altura.
Comares es un pueblo pintoresco, que desde la antigüedad ha fascinado a propios y extraños, debido en gran parte al enriscado paraje donde se asienta.
Comares, en efecto, ya estaba ahí cuando los árabes invadieron la Península. Así lo afirma una investigación efectuada por José Hermoso Ruiz, hijo de Comares y al que cita Téllez Laguna, quien destaca que fundáronla griegos focenses 332 años antes de la Redención con el nombre que tiene, interpretado lugar de muchos madroños. Poseída de los moros, la conquistaron los Reyes Católicos, como toda su comarca, año 1487, y la dieron con título de marquesado a D. Diego Fernández de Córdoba, señor de Espejo y Lucena, alcaide de los Donceles. hoy anda en la Casa de Cardona. Los focenses arribaron a las playas del litoral malagueño en el siglo VII a. de C.
Algunos investigadores especulan sobre posibles asentamientos iberos y romanos, teoría que parece avalar el hallazgo de monedas de esa época. Sí parece estar claro que cuando los árabes llegaron a nuestras costas ya existía en Comares la fortaleza, construida en función de su valor estratégico. Debió, pues, ser asentamiento musulmán desde el siglo VIII. La Torre de Comares de la Alhambra se llama así, porque trabajaron en ella alarifes moros naturales de Comares.
Se sabe también que fue uno de los baluartes defensivos de Omar ben Hafsun, en su lucha contra los omeyas cordobeses, por considerarlo como uno de los puntos estratégicos de la Rayya (Archidona), entonces capital de la taha de Málaga. Al ser vencido Omar ben Hafsun por Abd al Rahman III, éste se apresuró a ocupar los castillos de Comares y Santo Pitar.
El día 29 de abril de 1487 Comares se rendía a las tropas cristianas, siendo nombrado alcalde Pedro de Cuéllar, que sucedió al último alcaide moro, llamado Mahomad el Jabis. Las crónicas relatan que en el castillo de Comares cabían unas 15.000 almas, y que fue conocido como una fortaleza cuadrada, sostén y residencia de la familia Axquilula, quienes unidos a sus familiares de Málaga y Guadix tuvieron en jaque durante mucho tiempo al poderío de los nazaritas.
Los vecinos de Comares recibieron determinados privilegios que propició la convivencia pacífica con los nuevos pobladores cristianos, rota al sentirse los primeros cada vez más oprimidos y despojados de sus pertenencias, haciendo intervenir al entonces alcaide de Comares, Francisco de Coalla.
Por real cédula de 20 de diciembre de 1512, la reina doña Juana autorizó a don Diego Fernández de Córdoba, alcaide de los Donceles, el trueque de la villa y fortaleza de Sedella por la de Comares, naciendo así el marquesado del mismo nombre.
Durante la invasión napoleónica, Comares, como otros pueblos de la Axarquía, luchó tenazmente contra los franceses, quienes pese a intentarlo volvieron a Málaga sin haber podido apoderarse de rehenes. Comares y sus cercanías fueron escenario de las hazañas del valiente capitan antequerano Vicente Moreno Romero y su guerrilla, que trajo en jaque, como el cura de Riogordo, a las tropas galas.

MONUMENTOS
El monumento más importante es el propio Comares, supeditado a su altura , cuyas casas cuelgan de sus tajos casi milagrosamente
De sus monumentos destaca el castillo, antigua fortaleza romana sobre la que se edificó la árabe. Se pueden ver dos torreones en la parte alta del pueblo. Los comareños llaman a la fortaleza La Tahona, quizá por deformación del término árabe taha (comarca).
Restos arqueológicos de la Meseta de Mazmúllar, donde algunos investigadores han creído ver la mítica fortaleza de Bobastro que fuese cuartel general del no menos mítico caudillo muladí Omar ben Hafsun.
Aquí se encuentra el aljibe musulmán formado por una galería de tres naves y otras tres naves transversales comunicadas entre sí por arcos y cubiertas de bóvedas que forman nueve compartimientos. La construcción fue declarada monumento histórico-artístico en mayo de 1931.
Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Encarnación. Data del año 1505. Destacan el artesonado mudéjar del presbiterio y la nave central. La capilla del Sagrario, construida en 1721, presenta una cúpula rococó de cierto mérito. La torre, posterior a la construcción de la iglesia, aunque también data del siglo XVI, encaja dentro del estilo mudéjar.
Otro monumento de Comares es su cementerio de nichos blanqueados que guarda una curiosa forma y disposición circular.

FLORA Y FAUNA
Matorral de tipo mediterráneo en el que predominan la aulaga, el escobón, la retama, el acebuche y el espino. También pueden verse algunos alcornoques, algarrobos y encinas.

GASTRONOMÍA
Las especialidades de Comares son el gazpachuelo y la sopa de tomate con uvas, migas, gachas, maimones y se elabora un vino artesanal de gran calidad.

ARTESANÍA
Algunos vecinos trabajan el esparto para uso doméstico.

FIESTAS
Fiestas en honor de San Hilario de Poitiers durante los días 23 y 24 de agosto, y Noche de las Candelas el 7 de septiembre.
30 CAMPANADAS
Existe una calle a la que se le sigue llamando del Perdón. En el lugar que hoy ocupa fueron bautizados los musulmanes que así lo desearon una vez rendida la plaza. El acto, por lo que tuvo de significativo, fue recordado, ya consolidada la parroquia, con 30 campanadas después de los tres toques de rigor de la misa mayor de domingos y festivos, en memoria de aquellos treinta musulmanes que no quisieron huir.
Esta hermosa tradición ha estado a punto de desaparecer. Y así hubiese ocurrido a no ser por el tesón que puso en recuperarla Rafael Gómez Marín, antiguo cura párroco de Comares, Las 30 campanadas volviesen a sonar como en el pasado. Y así fue: en la misa del primer domingo de diciembre del año 1985 se volvió a oír con alegría, después del tercer toque de rigor; este sonido unísono que arranca del pasado.

LOS VERDIALES
Algunos entendidos afirman de los cantes de verdiales que sus coplas son trozos de antiguos romances moriscos, por lo que pueden considerarse como raíz y frente primigenia del cante flamenco. Su antigüedad, pues, es incuestionable. Hay quien ha querido ver en un mosaico pompeyano un antecedente de las pandas, o quien afirma, que los verdiales tienen su origen en la jota.
Los investigadores coinciden en que si bien tienen un leve perfume oriental, no árabe, de moriscos nada, apunta Téllez Laguna, ya que puede que el arranque del verdial sea remoto porque la crónica del pueblo andaluz es tan antigua como la historia.
Los verdiales de Comares son diferentes a los que se dan por la zona del pantano del Agujero (el Túnel), Matagatos, los Pintaos, Barranco del Sol, es decir, los llamados verdiales de los Montes. Los de Comares guardan un ritmo instrumental ciertamente melodioso con el laúd como novedad introducida no hace muchos años.

COMARES Y TOLEDO
La villa y fortaleza de Comares fue entregada al marqués de Cádiz por el alcaide moro de la misma el 29 de abril de 1487. En el Ayuntamiento de Comares existe una tabla que representa, en bajo relieve, la rendición. El original, que es obra de Rodrigo Alemán (siglo XV), está en la sillería de coro de la catedral de Toledo, en el lado de la Epístola, señalada con el núm 14.