La versión de su navegador no está debidamente actualizada. Le recomendamos actualizarla a la versión más reciente.

Rincón de la VictoriaRincón de la Victoria

Rincón de la VictoriaRincón de la Victoria

 

 

 

 

RINCÓN DE LA VICTORIA

El núcleo de población se extiende a lo largo de la costa. Desde la Cala del Moral hasta Torre de Benagalbón, la carretera es una calle. El de Salazar (512 m) es el pico más alto del municipio, destacando también el cerro del Tío Cañas (320 m).
Por sus tierras discurren el arroyo de Totalán, que sirve de límite con el término municipal de la capital, y los de Granadillas, el más importante, las Piletas, los Pilones, Villodres, Granados y el de Benagalbón, que traza el límite con el municipio de VélezMálaga.

 

MONUMENTOS
Casa Fuerte de Bezmiliana, baluarte del siglo XVIII, situado a un tiro de fusil de la playa, de traza cuadrangular, muro exterior de mampostería, dos torreones en diagonal para su defensa, dos plantas y foso. En su frontispicio figura el escudo heráldico de Carlos III (1759-1788) y su interior está acondicionado para el aposentamiento de la oficialidad y la tropa, así como caballerizas, pozo, almacenaje, etc. Es uno de los mejor conservados de los de su tipo y sirvió de base para la construcción de otros similares en las Américas. Rehabilitado recientemente, se destina a utsos múltiples (exposiciones, conferencias, conciertos y reuniones culturales y es sede del Centro de Documentación de Estudios de la Axarquía.
Antigua ciudad de Bezmiliana cuyos vestigios están considerados uno de los más importantes de Europa, ubicada en el lugar conocido como Gran Sol. Quedan restos de muros de viviendas y de lo que debió ser una calle empedrada. En la parte alta están las ruinas de lo que debió ser una fortaleza. Fue una ciudad relevante (siglo XI) que contaba con dos mezquitas. En el siglo XIV comenzó su decadencia.
Torres almenaras de El Cantal y de Benagalbón, torreones de Fúnez y Albenda en el interior, y termas romanas en Torre de Benagalbón.

FLORA Y FAUNA
Matorral mediterráneo, destacando las bolinas, retamas, tomillo, matagallos en los cerros bajos; el acebuchal, los espárragos y los palmitos a mayor altura; y el jaral en la zona rocosa. Se conservan algunas encinas y algarrobos. Y en los cauces de los arroyos, adelfas, zarzamoras, ricinos, cañas, juncos y carrizos. De la fauna, el camaleón, lechuzas,
mochuelos, cogujadas, abubillas, mirlos, y una numerosa y diversa colonia de gaviotas que tachonan de blanco las arenas del litoral.

GASTRONOMÍA
Predominio de los productos de la mar con los que se cocina el caldero de pescado y los sabrosos espetos de sardinas, y, en el interior, el chivo frito, el cordero asado y los embutidos caseros.

ARTESANÍA
Hay un guitarrero que fabrica guitarras, laúdes y bandurrias, y un ceramista.

FIESTAS
La fiesta por antonomasia es la de la Virgen del Carmen (16 de julio). La imagen es sacada en procesión marítima a bordo de un barco engalanado y escoltada por numerosas barcas. Se queman fuegos de artificio y se celebran regatas de ¡ábegas con la participación de embarcaciones venidas de otros puntos del litoral.

BENAGALBÓN
En el siglo XV Benagalbón era una alquería con torre de defensa distanciada del litoral como una legua, situación que le benefició al ordenar los Reyes Católicos al final de la conquista que los mudéjares no podían residir a menos de cinco leguas de la costa como medida preventiva de posibles acuerdos de éstos con los norteafricanos. Los que no quisieron abandonar sus propiedades se trasladaron a Benagalbón, lo que incrementó su censo.
Benagalbón fue fundado, por miembros de una tribu bereber, los Galb-un, que introdujeron su técnica en la agricultura creando nuevas fuentes de riqueza con la explotación de la vid, especialmente vino y pasa. Durante el reinado de Carlos III se construyó la Casa Fuerte de Bezmiliana y se mejoraron los caminos consolidando a Benagalbón como un núcleo urbano que el presbítero García de la Leña lo relaciono entre los catorce más importantes de la Axarquía en aquella fecha (1789).
La construcción del ferrocarril de Málaga a Vélez-Málaga en 1906 con estaciones en La Cala, Rincón de la Victoria y Torre de Benagalbón, desplaza la actividad comercial hacia el segundo hasta que en el año 1949, después de agrias polémicas y de varios intentos de unificar ambos topónimos, se reúne el pleno municipal y, ante la evidencia, decide trasladar la capitalidad municipal y cambiar el nombre de la misma por el de Rincón de la Victoria. hecho que se produce el 17 de febrero de 1950.
Benagalbón celebra su festividad el 2 de febrero, día de la Candelaria, Patrona del pueblo, a la que se rinde culto en la parroquia de su nombre, sencilla construcción de planta rectangular cubierta con techo raso formado por rasillones y vigas de madera. La iglesia primitiva data del siglo XVI y sólo quedan las paredes. Presenta un camarín saliente que tiene entrada desde el exterior. La imagen de la Virgen de la Candelaria es de 1940, obra en madera policromada que sustituyó a la antigua.
Cerca de Torre de Benagalbón se encuentra el campo de golf de Añoreta, de 18 hoyos, diseñado por José María Cañizares. Se puede practicar el tiro al plato, tenis y la hípica.

CALA DEL MORAL
Núcleo urbano surgido casi al mismo tiempo que Rincón de la Victoria (principios del siglo XX) como asentamiento de pescadores en una cala natural protegida por los cantales. Sin embargo, la zona ya era conocida en el siglo XVI como Cala del Moral por ser lugar clave en la vigilancia y defensa de la costa.
Sobre el origen de su nombre, Antonio de Hilarla, cronista de la villa de Rincón de la Victoria, señala que le viene de la forma natural de la costa y por tener un gran moral junto al camino real que adquirió gran tamaño y vejez, herencia de los muchos que cultivaban los árabes para la crianza de los gusanos de seda, negocio muy importante en los siglos XIII y XIV, junto al acíbar.
Cala del Moral celebra sus fiestas en los primeros días de julio con regatas de jábegas y chalanas.

LA CUEVA DEL TESORO
La antigua cueva del higueron o del suizo, hoy llamada del tesoro, se halla en uno de los cantales donde se han encontrado restos del paleolitico y de la primera edad del bronce, lo que le da un importantisimo valor arqueologico. Se cree que hace 2.500 años fue el santuario de la diosa mediterránea Noctiluca. El complejo subterráneo está formado por varias cavidades con muestras del arte rupestre.
De estas cavidades destacan la Cueva del Tesoro, que tiene unos 500 m de galerías, y otra llamada Cueva de la Victoria que se encuentra en estado de total abandono y degradación. La primera tiene unas formaciones calizas típicas de las cuevas originadas en las profundidades marinas.
La Cueva del Tesoro ha estado vinculada a numerosas leyendas y relacionada con un supuesto tesoro escondido en su interior, historia que fomentó Manuel Laza Palacios, propietario de la misma hasta su muerte en 1988. Laza Palacios se basaba en algunos hallazgos y en el análisis de fuentes de la época árabe.
El suizo que dio nombre a la cueva se llamaba Antonio de la Nari y fue atraído por la leyenda del tesoro escondido o de los Cinco Reyes Moros. Llegó a Málaga a principios del siglo XIX en busca de las misteriosas riquezas que guardaba la Cueva del Higuerón. Utilizaba pólvora para las perforaciones. Una explosión acabó con su vida en 1847.

LAS JABEGAS
Se han recuperado las regata de jábegas que tuvieron gran esplendor en la década de los 20. Fue Rincón de la Victoria uno de los puntos del litoral donde más barcas jábegas había, además de un sinfín de barquillas, sardinales, almejeros y botes, toda una flota artesanal hoy desaparecida.
En 1983 fueron construidas dos jábegas, una en La Cala y otra en Rincón, lugares donde se celebran todos los años en la festividad de Ntra. Sra. del Carmen, unas singulares regatas de estas antiquísimas embarcaciones cuyo origen parece ser fenicio.